Propiedades de las naranjas

La naranja, al igual que la mandarina, tanto por su agradable sabor como por sus propiedades refrescantes, es una de las frutas más populares y consumidas por la población. Poseen la ventaja de que pueden ser llevadas a cualquier parte, para consumirlas en cualquier momento del día.
La naranja, al igual que su zumo, es rica en vitamina C, flavonoides y beta-caroteno, por lo que esta fruta resulta muy beneficiosa para la salud cardiovascular. Tales sustancias son antioxidantes; inhiben la oxidación del “mal colesterol” (LDL-c) y evitan que éste se deposite en las paredes de los vasos sanguíneos, previniendo así la aterosclerosis.
Una naranja o un vaso de zumo cubren casi en su totalidad las recomendaciones de vitamina C, que son de 60 miligramos para los adultos. Sin embargo, situaciones tales como tabaquismo, embarazo, alcoholismo, estrés, bajas defensas, cáncer, y enfermedades infecciosas, entre otras, incrementan los requerimientos de dicho nutriente.
Por otro lado, el consumo de naranjas puede reportar mayores beneficios durante la época invernal así como en los cambios estacionales, momento en que se es propenso a contraer catarros o infecciones debido a los altibajos en el sistema de defensas.
Al mismo tiempo, por ser ricas en ácido fólico, vitamina indispensable en los procesos de división y multiplicación celular que se producen en los primeros meses de embarazo, el consumo de naranjas está altamente recomendado para las mujeres embarazadas, aunque en ocasiones debido a su composición ácida pueden generar acidez.
En el caso de personas que padecen anemia ferropénica, es recomendable consumir naranjas acompañadas de alimentos o suplementos ricos en hierro pues la vitamina C incrementa de manera notable la absorción de hierro, acelerando de ese modo la recuperación.
Asimismo, la naranja aporta una gran proporción de fibra, que en su mayoría se encuentra en la pulpa blanca que está debajo de la piel y entre los gajos, y que por lo general se desecha, en especial al elaborar un zumo. De manera que consumir naranjas favorece el tránsito intestinal, además de ayudar a reducir la absorción de grasa y colesterol, y al control de los niveles de azúcar en sangre. Incluso, por su efecto saciantela naranja es recomendable para aquellas personas con exceso de peso, hipercolesterolemia y diabetes.
En el caso de los deportistas, es una buena opción para reponer los minerales y el líquido perdidos durante la actividad física, ya que las naranjas contienen potasio, vitamina C y carotenoides, entre otros nutrientes. También, ayudan a minimizar el riesgo de lesiones.

Ya sean naranjas o mandarinas ecológicas lo que sumes a tu dieta, te beneficiará en gran manera.

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