Miedo ante la muerte de los padres. La muerte es un miedo universal en el ser humano. Existen diferentes etapas de la vida en las que el sujeto empieza a ser más o menos consciente de esta sombra. Por ejemplo, cuando los padres se hacen mayores, es habitual que los hijos tengan miedo y pánico a la hora de perder a los padres. ¿Por qué?
Sencillamente, porque la madre y el padre son esas figuras de referencia que se tienen desde la cuna, esos puntos de apoyo que producen alegría, seguridad y fortaleza. Sin embargo, la muerte de un padre o de una madre es uno de esos momentos que uno ni siquiera quiere imaginar porque causan dolor, tristeza, angustia e infelicidad.
¿Cómo se puede enfrentar este temor universal?
1) En primer lugar, entendiendo que es ley de vida perder a los padres. De hecho, lo antinatural es que los padres pierdan a sus hijos.
2) Por otra parte, no sólo hay que asumir la muerte de aquellas personas que queremos sino también, es importante reflexionar sobre los propios límites y la temporalidad. La vida tiene un principio y un final. Por ello, nada como vivir el presente, disfrutar el ahora e intentar pensar en positivo.
3) Aprovecha el tiempo para poder compartir con tus padres grandes momentos, quiéreles todo lo que puedas y mucho más, cuida de ellos, mímales, haz planes, llámales por teléfono para interesarte por ellos, deja que formen parte de tu vida, sorpréndeles…
4) La vida es así y no hay más remedio que aceptarla. De hecho, quienes no aceptan las cosas tal y como son, sufren todavía mucho más. Por ello, merece la pena aprender a vivir con sabiduría interior y con mucha calma para seguir avanzando hacia el futuro sin perder las oportunidades del destino.
Los padres se merecen un homenaje tras otro porque hacen grandes esfuerzos y sacrificios por los hijos a lo largo de la vida. El mejor regalo que un hijo puede hacer a su padre es darle todo el cariño del mundo, todo el apoyo y el respeto. ¿Alguna vez has sufrido por este tema?
Imagen: Angelorum
