La alegría es fuente de bienestar

La alegría es fuente de bienestar

Vivimos en una sociedad en la que se concede una gran importancia al cuerpo en vez de al espíritu. De hecho, ahora que llega el verano, hay personas que se dejan tentar por las dietas milagro con el objetivo de perder kilos en un tiempo récord. Del mismo modo, también sorprende cómo las operaciones de cirugía estática se han convertido en un hecho habitual para personas no sólo famosas sino también, anónimas. Además, es habitual ver a más de un personaje popular posando al natural en la portada de alguna revista tan conocida como Interviú.

Sin duda, disfrutar del cuerpo y aceptar tu anatomía es una fuente de autoestima necesaria. En este sentido, conviene destacar que existen personas que sufren mucho cuando se miran en el espejo y no disfrutan con la imagen que ven reflejada en el cristal. Lo cierto es que cuidar el cuerpo es fundamental pero también lo es cuidar el alma, el espíritu, la mente o el estado de ánimo. A veces, se utilizan diferentes términos para definir una misma realidad: la de la interioridad del ser humano.

La alegría es una fuente de bienestar que debes cultivar siempre y en cualquier circunstancia. El filósofo Tomás de Aquino explica de forma acertada que la alegría nace siempre ante un bien presente: por ejemplo, el amor correspondido, la salud, un éxito profesional, un regalo, una buena noticia… Por el contrario, la tristeza nace ante una situación negativa: el desamor, una ruptura sentimental, la decepción de un amigo, la soledad… La alegría es fuente de bienestar por ello, si de verdad quieres ser feliz lo que debes hacer es potenciar este sentimiento como un medio excelente de realización personal.

Disfruta de la alegría de estar vivo en contacto con el aquí y con el ahora. Siente la magia de saber que hay personas en tu vida que te quieren y a las que quieres de verdad. Observa la maravilla de un paisaje porque la felicidad está más cerca de ti de lo que a veces piensas. El efecto que produce la alegría es la plenitud del alma. Una plenitud que va más allá de la perfección física.

Imagen: Sientateee